"Huele a Azufre Todavía"

Se cumple en New York City la sexagesimoprimera asamblea general de las Naciones Unidas con la asistencia de la gran mayoría de los líderes mundiales y, para lo que nos concierne, un marcado contraste entre las agendas de Colombia y Venezuela.
Por un lado tenemos a Hugo Chávez que sin pelos en la lengua se para en el podio del orador, y 8 veces dice que Bush es el diablo mientras critica la forma en que éste ha conducido su política internacional durante la presente década. Al mismo tiempo, Álvaro Uribe, quien aún no ha hecho su intervención en la asamblea general, le concede una entrevista al hiperderechista Fox News (ese canal es tan recalcitrante que es imposible verlo por más de 5 minutos sin emberracarse) donde deja ver su estado casi total de sumisión ante los Estados Unidos.
A pesar de que Chávez no es una persona con la que esté muy de acuerdo, fue reconfortante ver a alguien que fuera capaz de pararse y cantarle unas cuantas verdades a Bush. Por otra parte, me dio tristeza oír al presidente de mi país balbucear, en un Inglés vergonzoso y montañero, una sarta de respuestas inocuas y pusilánimes al ser atacado por el entrevistador, no sin algo de menosprecio e irrespeto, con preguntas sobre las relaciones Colombo-venezolanas y sus opiniónes sobre Chávez. Eso sí, Uribe no se guardó sus elogios hacia la política antiterrorista de Bush.
De todas maneras sé que emocionarse con cualquiera de los discursos que se pronuncien en la presente asamblea es perder el tiempo porque la política internacional se rige por pragmatismos políticos y económicos mas que por ideologías. Ilustrando precisamente este punto tenemos el caso de las agendas de Venezuela y Colombia en la cumbre.
En un extremo está Venezuela que además de tener plata hasta para pagarle la deuda externa a sus vecinos, tiene, gracias a las exportaciones petroleras, una relación de codependencia económica con USA en la que ninguno de los dos puede prescindir de los recursos del otro (*). Por estas dos razones, Chávez puede usar su retórica incendiaria para mejorar las relaciones económicas de Venezuela con países (léase China o Irán) a los que históricamente no ha sido muy cercano, a sabiendas de que no recibirá más que insulsas reprimendas verbales por parte de la Casa Blanca.
Al otro lado del espectro tenemos a Colombia que, a pesar de tener una población en su mayoría (llamémosla) anti-imperialista, tiene a un presidente que le toca doblegarse ante a los esbirros periodísticos del Diablo frente al prospecto de la tan preciada ayuda económica gringa. La precaria situación económica del gobierno, que lo tiene dando tumbos entre una seguidilla de reformas tributarias, unido a su relación de dependencia económica unilateral hacia USA, hace que la presente administración tenga que ajustar su discurso para seguir en buenas migas con los gringos.
Gracias al petróleo de Chávez, el continente, mal o bien, está girando hacia la izquierda, mientras que el Plan Colombia, que en su momento fue recibido con bombos y platillos, nos ha dejado estancados en la posición actual. Esa es la diferencia entre un discurso duro, altivo y en Español, y una entrevista tímida, cabizbaja y en Inglés montañero.
(*) Lo más irónico de esta relación de co-dependencia es que está siendo perpetuada por las mismas empresas petroleras al no permitir un cambio en las fuentes de energía que libere a USA de su dependencia del petróleo extranjero, siendo que éstas son las mayores partidarias de la administración Bush.
Post-datas:
El video completo de la entretenida intervención de Chávez se puede encontrar aquí. Vamos a ver con qué sale Uribe mañana cuando le toque.
Me encontré este blog de una Colombiana que describe su vida en Uganda. Interesantísimo.
(Foto tomada de The Seattle Times)
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