domingo, septiembre 18, 2005

Revenge is Best Served Cold


Sucedió el 27 de Noviembre de 2004. La gran decepción. Ese sábado el Doblemente Glorioso Cúcuta Deportivo (nadie parece saber el por qué del mote) se jugaba el acceso a la final del campeonato de segunda división de Colombia en un partido a muerte contra algún rival X que no puedo recordar en el momento. Una victoria del Cúcuta sobre X y una victoria por una diferencia menor a 3 goles del Real Cartagena sobre el Valledupar FC (FC por Futbolistas Corruptos) en Valledupar, le darían el paso a mi equipo.

Yo me encontraba en la tribuna de Occidental numerada. Faltaban menos de 5 minutos para que se acabara el partido y todo el mundo celebraba la clasificación porque ganábamos 3 a 1 y el Cartagena apenas ganaba 1 a 0 en Valledupar. De repente, cuando ya esperábamos el pitazo final, un hincha en nuestra tribuna se levantó de su asiento, radio en mano, y empezó a gritar con una mezcla de rabia y desconsuelo "Nos sacaron hijueputa, 4 a 0 en Cartagena". Ninguno de nosotros le creyó. Todos sabíamos que Cartagena apenas ganaba 1-0 y sabíamos que este señor estaba bromeando. El hincha, al ver que nadie reaccionaba, se paró y se fue. En ese momento las personas que tenían radio dejaron de ver el partido y se concentraron en escuchar lo que decían los locutores, mientras los que no teníamos radio sufríamos en el limbo. Finalmente, al ver que un hincha en Sur se bajó de la malla separadora, a donde se había subido a ondear la bandera y hacer invocaciones divinas, confirmamos nuestras sospechas y la tristeza invadió el estadio. Despúes llegó el quinto gol. No volví al estadio.

Los Cartageneros habían hecho 4 goles en 5 minutos jugando de visitantes contra un equipo muy complicado. Hubo escándalo, llanto y golpes de pecho durante la semana que siguió pero, como siempre pasa, no pasó nada. Manuel Galarcio, capitán y bastión de la defensa del Valledupar, recibió su premio y fue contratado por el Real Cartagena en la temporada actual. Y no pasó nada. La radio, la televisión, los periódicos y los Colombianos en general se olvidaron del suceso. Inclusive, ahora no paran de elogiar la gran campaña del Cartagena en primera división. Pero un hincha jamás olvida.

Mañana (u hoy) Domingo, 9 meses y 22 días después de aquel aciago sábado, el Valledupar FC enfrenta al Cúcuta en el general Santander. Es EL partido y volveré al estadio. Es mi costumbre, cuando voy ver fútbol, adoptar una muy burguesa actitud estrato 6 y criticar a los “animales”, que teniendo una cauchera por brazo, se dedican a insultar y practicar puntería con los visitantes. Por lo tanto, como ciudadano responsable, sería mi deber hacer un llamado a la mesura y el respeto para el partido de mañana. Pues NO. Mañana no me importa nada. Gritaré cada botellazo y madrazo como si fueran un gol. Celebraré la indecencia. Es más, el resultado del partido la verdad no me importa, sólo quiero que el Valledupar salga humillado, tal y como nosotros lo fuimos el año pasado.

Atarvanes de Cúcuta ¡Uníos!

Se me olvidaba, al técnico del Valledupar che le hicho achí:



Buenas noches y dulces sueños.

Diego

Conociéndome como me conozco, volveré a creerme estrato 6 y criticaré a los "atarvanes" que estoy convocando.

0 Comments:

Publicar un comentario

Links to this post:

Crear un vínculo

<< Home