viernes, septiembre 16, 2005

Going Medieval

La batalla de hoy ha sido dura. El cansancio y el estrés de una larga jornada hicieron estragos en el ejército de mi fuerza de voluntad. Hubo muchas bajas. Sin embargo, cuando todo parecía perdido, unos refuerzos gráficos de última hora convirtieron una derrota casi segura, y el fin de mi primera cruzada, en una muy exigua victoria, pero al fin y al cabo, victoria. Esto me ha hecho comprender cómo se sintió Pedro el Ermitaño durante su marcha a Nicea en 1097.

Ahora, los refuerzos salvadores:



Yo.


Pedro el Ermitaño.



La cruzada continúa.

Buenas noches y dulces sueños.

Diego

Saludos especiales a Alex Comneno, Yefrei de Bouillon y Peter el Ermitaño.

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