sábado, septiembre 10, 2005

Delicious and Refreshing

Son las 2:05 am. A pesar de que estoy retrasado 2 horas estoy cumpliendo mi promesa de hacer un post diario. Iba a escribir sobre música, más exactamente sobre Nick Drake, pero he cambiado de parecer después de haber consumido (o metido) un delicioso vaso de Coca-Cola en su punto de temperatura exacto.

Es tiempo de que confiese uno de mis más oscuros secretos. Soy un adicto. No estoy hablando de addicciones glamorosas como la cocaína o la heroína. Ni siquiera el alcohol. Lo mío es la cafeína. Sin embargo, contrario a lo que podría pensarse, mi addicción no se debe al consumo de café sino al consumo indiscriminado de la joya de Atlanta: Coca-Cola.

Este magnífico hábito ha llegado a tal punto que ha generado dependencia fisiológica en mi cuerpo. De esto me di cuenta aquella vez en que dejé de consumir mi dosis habitual durante tres días. En ese entonces me encontraba en Washington DC en la casa de un amigo cuya familia se privaba de tan inmenso placer. Durante las tres noches de esos días me fue imposible conciliar el sueño debido a un muy fuerte dolor de cabeza que sólo desapareció cuando retomé mi vicio.

Es común escuchar a la gente despotricar en contra de tan magnífico tónico. Las leyendas van desde considerarlo un potente solvente industrial hasta decir que produce úlceras, cálculos y gordura. No sé si sea un solvente pero, a pesar de tener el hábito de beber alrededor de dos litros diarios, no tengo úlceras, cálculos ni sufro de gordura (los que me conocen pueden dar fe de esto último). Por lo tanto recomiendo fervientemente que aquellas personas que quieran evitar las úlceras, los cálculos y bajar de peso se dediquen a consumir Coca-Cola en forma desaforada.

Y para finalizar unas recomendaciones sobre su consumo:

- Por alguna razón, el preciado elíxir sabe mejor cuando proviene de recipientes de vidrio. Es un gran misterio pero yo tengo mi propia hipótesis para explicarlo: es posible que al reusar las botellas estas no son lavadas minuciosamente y los residuos que persisten de alguna forma resaltan el sabor del líquido.
- La mejor presentación es la de 1 litro en envase de vidrio.
- Jamás compren Coca-Cola en un envase mayor de dos litros a menos que la totalidad del líquido vaya a ser consumida inmediatamente puesto que los envases grandes tienden a perder el gas antes de que se consuman en su totalidad.
- El punto de temperatura perfecto sucede cuando el líquido tiene una apariencia normal dentro de la botella pero al servirlo en un vaso su superficie se congela. Esto, mis queridos lectores, es el paraíso.

Los dejo y me voy a dormir, no sin antes atacar la nevera para otra dosis nocturna.

Buenas noches y dulces sueños.

Diego

Mi prima abrió un blog. Su dirección es http://barajasc.blogspot.com

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